En sus inicios, la producción se centraba en los vagones de ferrocarril, pero a comienzos del siglo pasado ya se produjeron los primeros camiones, montados por Vabis en Södertälje y por Scania, en Malmö.
En 1911, ambas empresas se unieron para formar Scania-Vabis y en la década del ‘40, con la llegada del sistema modular de producción, Scania marcó un hito en la industria. En 1969 Scania formó parte de una sociedad con Saab, otra empresa sueca, pero ya en
1995, volvió a independizarse. Hoy Scania está presente en más de 100 países y su política global de producción posibilitó que tenga centros fabriles en Suecia, Dinamarca, Holanda, Francia, Argentina, México y Brasil, con líneas de montaje en otros
10 países.
En Latinoamérica, Scania inició sus actividades hace más de 45 años. Esta región se convirtió en la responsable de un cuarto del volumen de negocios de la empresa.
La primera planta de Scania en Latinoamérica data de 1957, se levantó en el barrio de Ipiranga, en Sao Paulo, Brasil y luego se trasladó a Sao Bernardo do Campo. Casi 20 años después, en 1976, la unidad industrial en Tucumán, Argentina, abría sus
puertas. La terna se completó en 1995 con la llegada de la fábrica de San Luis Potosí, México.
La división Scania Latin America tiene presencia en 18 países del continente, ya sea a través de operaciones propias o por medio de representantes locales. Para atender a los clientes de la región, Scania cuenta con 150 concesionarios.
Scania es uno de los líderes mundiales en la fabricación de camiones y autobuses para transportes pesados y de motores industriales y marinos. Cuenta con un total de 28.200 empleados y plantas de producción en Europa y Latinoamérica. Durante el 2002,
el volumen de negocios alcanzó los 5.300 millones de dólares. Scania comercializa sus productos en un centenar de mercados y alrededor del 95 por ciento de las ventas tiene lugar fuera de Suecia.
Para mayor información sobre la historia de Scania, visite la página www.scania.com